Facturación y Cancelaciones en 2026

La facturación electrónica en 2026 exige orden, anticipación y comunicación constante.
Facturación y Cancelaciones en 2026

La Facturación y Cancelaciones en 2026 representan un cambio importante para los contribuyentes en México. Con la entrada en vigor de la nueva Resolución Miscelánea Fiscal, el Servicio de Administración Tributaria refuerza su control sobre la emisión y cancelación de comprobantes fiscales digitales. Este escenario obliga a empresas y personas físicas a replantear sus procesos internos con mayor disciplina y previsión.

Lejos de ser simples ajustes técnicos, los cambios introducidos para 2026 responden a una estrategia de fiscalización más estricta y apoyada en tecnología. El SAT busca reducir prácticas comunes que, aunque antes eran toleradas, hoy representan riesgos para la recaudación. Por ello, la gestión de CFDI se convierte en una tarea cotidiana y no en una actividad correctiva de último momento.

Cambios en la cancelación de facturas para el 2026

Uno de los cambios más relevantes es la eliminación definitiva de la posibilidad de cancelar facturas hasta la declaración anual. A partir de ahora, cualquier CFDI deberá corregirse dentro del mismo ejercicio y periodo en que fue emitido. Esto implica que los errores detectados meses después pueden derivar en procesos más complejos, solicitudes de justificación y, en el peor de los casos, sanciones económicas.

En cuanto al límite de cancelación sin aceptación del receptor, aunque el monto de $1,000 pesos se mantiene, las excepciones reducen significativamente su alcance. Sectores completos quedan fuera de esta facilidad, lo que obliga a una mayor coordinación entre emisor y receptor, especialmente en actividades sensibles como:

  • Combustibles, donde cualquier CFDI requerirá aceptación expresa.
  • Transporte y logística, ya que las facturas con Complemento Carta Porte no podrán cancelarse de forma automática, sin importar el monto.

Otro aspecto clave es el uso correcto de los motivos de cancelación. En 2026, estos serán analizados por sistemas de inteligencia artificial del SAT, lo que reduce el margen de error. El motivo 01, relacionado con comprobantes emitidos con errores, será especialmente vigilado, ya que no vincular de inmediato el nuevo folio fiscal puede generar alertas por posibles ingresos duplicados.

La nómina también enfrenta nuevos requerimientos, particularmente para quienes aplican estímulos fiscales por la contratación de sectores vulnerables. El llenado correcto de los nodos específicos en el CFDI de nómina ya no es opcional. Identificar adecuadamente pagos a personas con discapacidad y adultos mayores es indispensable para no perder el derecho al acreditamiento de dichos estímulos en los pagos provisionales.

¿Cómo deben prepararse las empresas?

Ante este panorama, la preparación es la mejor herramienta. Algunas acciones recomendables incluyen:

  • Realizar conciliaciones semanales entre los CFDI emitidos y los registrados en el SAT.
  • Establecer una política clara de cancelación con clientes, limitando los plazos de solicitud.
  • Implementar una revisión exhaustiva de Carta Porte, especialmente para empresas de transporte, antes de su emisión definitiva.

La facturación electrónica en 2026 exige orden, anticipación y comunicación constante. Aunque los cambios pueden parecer restrictivos, también representan una oportunidad para fortalecer la administración interna y reducir riesgos fiscales. Adaptarse a tiempo no solo evitará sanciones, sino que permitirá operar con mayor certeza en un entorno cada vez más regulado.

 

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